viernes, 24 de mayo de 2013

Taller cuento: El hombre de la flor



La actividad del bloque tercero fue una experiencia bastante entretenida en la que tuvimos la oportunidad de aprender unos de otros, compartir experiencias y ayudarnos a perfeccionar nuestra estrategia literaria.

Consistió en un taller cooperativo de comunicación literaria de grupos de tres. Cada uno de los miembros seleccionaría in libro infantil o un texto literario y preparara una estrategia diferente para servir de ejemplo a sus compañeros. Las estrategias a elegir fueron: leer, narrar, contar.

Desde un principio las estrategia que más me llamo la atención, cuando fue explicada en clase, fue el cuentacuentos. Es impresionante ver que si lo haces bien puede tener un efecto favorable y beneficioso en el desarrollo de la imaginación de los niños. Es cierto que las demás estrategias se ayudaban en gran parte de los dibujos pero el cuentacuentos supone una puerta abierta a la imaginación en la que cada niño puede hacer su propia idea e imagen ajustada de la historia. Es por ello por lo que quise descubrir esta estrategia y ponerla en práctica.

En primer lugar cuando fui a elegir libro había una gran variedad de cuentos para realizar esta estrategia pero no me decidía por ninguno, hasta que vi “El hombre de la flor”. Cuando lo abrí supe que quería hacer este. Es un libro meramente ilustrado. Cuenta una historia de una manera muy peculiar porque cada uno es libre de realizar su interpretación.

Como el libro era un instrumento claro de imaginación, creatividad e invención, pensé que al dar pie a tantas variedades de perspectivas seria sencillo concluir en una buena historia. El problema fue que tenía tantas ideas que no sabía por donde empezar. A medida que pasaba de página se me ocurrían más variaciones en las que podía enfocar la historia por lo que no me decidía por ninguna en particular. Finalmente con tiempo y paciencia pude sacar una historia más o menos entretenida, que fuese de interés común y que pudiese terminar de una forma inolvidable.

Una vez preparado escribí una serie de pautas que iba a seguir mi historia o más bien mi personaje. Después de repetirla varias veces intenté contarla sin notas y bastante bien. Es cierto que al principio caía en olvidar detalles que debía mencionar a lo largo de la historia y no podía volver al pasado y concretarlos por lo que con la práctica pude solventar estos fallos.

Una vez contada en clase en cada uno de los grupos si es cierto que hubo veces que me salió peor y otras mejor. Esta claro que la primera vez con los nervios de que no se me olvidará nada y hacerlo bien tuve algunas lagunas o pausas demasiado largas. A medida que iba avanzando contándoselo a otras personas fue mejorando mi estrategia, soltándome, dándome más confianza y metiéndome en la historia de lleno. Creo que esto último fue fundamental para poder introducir a los demás en ella.

Al ser un cuantacuentos la interacción con los niños es fundamental. Comenzaría mi actividad preguntándoles qué es eso de “El hombre de la flor”, qué les sugiere, si es un hombre que se convierte en flor, o un hombre que tiene una flor, y por qué va a tener un hombre una flor, es qué acaso es importante para él...

Los niños al comienzo de la actividad se colocarán todos en la alfombra sentados, yo la primera juntos a ellos. Creando una situación de apego y compañía especial.

A medida que voy contando la historia y viendo sus reacciones detenidamente comenzaré a hacerles preguntas sobre los diferentes sucesos de la historia. ¿ Y por qué estos hermanos se peleaban? ¿No se deben querer mucho los hermanos? ¿Y los amigos? … ¿Habéis tenido alguna vez un objeto preferido que lo llevabais siempre y os trasmitía algo especial? Eso es un amuleto.... por ejemplo.
Finalmente,una vez terminada la historia les preguntaría si les ha gustado, si pensaban que iba a acabar así, si les gusta lo que hace el abuelo...

La actividad me ha parecido una manera muy dinámica de introducirnos en este mundo para ver nuestras capacidades y nuestras carencias y poder practicarlas y potenciarlas para poder ofrecer a los niños una ventana hacía ilusión.

En cuanto a la evaluación de los demás advierten que la primera vez me he parado un poco, que debía interactuar más y mirar a todos los niños.

Finalmente sé que lo ideal habría sido hacer el cuentacuentos sobre textos folclóricos, porque cuando hay un libro de por medio se puede usar para hacer narración con libro, pero he de concretar que el libro solo y exclusivamente me sirvió para inventar la historia, que fue la que conté.  

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